-¡FELIZ
CUMPLEAÑOS!- escuché un grito que me sobresalto, logrando que abriera mis ojos
y mi cuerpo reaccionara.
-¿Qué
mierda?- dije, al ver a Niall, mi mejor amigo, junto con mi hermano; Liam, la
novia de Nialler; Destiny y a mis dos mejores amigas; Andrea y Alexis, en mi
habitación.
-¡FELIZ
CUMPLEAÑOS!- gritaron de nuevo. Mostrando una torta que se veía de chocolate,
mi sabor favorito, con una dos velas en forma de numero, que juntas formaban un
“18”- ¡Feliz cumpleaños a ti! ¡Feliz cumpleaños a ti! ¡FELIZ CUMPLEAÑOS SHAWTY!
¡Feliz cumpleaños a ti!- mi sonrisa se hizo aun más amplia- ¡Anda pide un
deseo!- dijo Niall, acercando el pastel hacia mí.
Pensé un
segundo mi deseo. Cerré mis ojos y soplé la vela “Que pase algo extraordinario este cumpleaños” Si, yo siempre había sido una chica de
aventuras.
-¿Y bien?
¿Qué pediste?- cuestionó Alexis, como siempre, hiperactiva.
-Eso no se
dice, Lexi- la regaño Liam.
-Bueno, lo
lamento- dijo, se cayó un segundo-¡Ahora báñate, cámbiate y te esperamos afuera
con los regalos!- arrastró a los chicos, fuera de mi habitación y cerró la
puerta.
Sonreí, mis
amigos eran simplemente geniales. Me pare de la cama, y alegremente caminé
hasta el baño, para después darme una relajante y corta ducha, porque si no,
ellos eran capaces de entrar para molestar con la excusa de que pensaban que me
había pasado algo en la ducha (había pasado antes)
Al salir,
fui directo al armario y elegí mi vestuario, nada fuera de lo común, algo con lo
que simplemente pudiera hacer locuras el día de mi cumpleaños, con mis
maravillosos amigos.
Salí
mientras me colocaba mi sombrero, y ahí estaban los chicos que se lanzaron a
abrazarme, la primera en llegar a mí fue Andrea.
-Feliz
cumpleaños- dijo abrazándome fuerte- Ya eres una vieja.
-Gracias-
sonreí, mientras le devolvía el abrazo.
Después se
separo de mí, dejando que Niall, el próximo en la fila, me abrazara.
-Princesa-
habló abrazándome- Ya eres legal- me susurró. Y yo solté una pequeña carcajada.
-Eres un
tonto- Contesté a la par que él besaba mi mejilla.
-Quítate-
lo apartó, Liam- Hermanita, si creces rápido Dios, me acuerdo cuando eras
pequeña y jugabas con tus barbies a la segunda guerra mundial y usabas salsa de
tomate como sangre y mamá te regañaba, y te encantaba sacarles la cabeza, pero
después llorabas por que no tenían cabeza y…
-¡Liam!-
gritamos todos y el paró.
-Lo siento-
se disculpo, mientras me rodeaba con sus brazos- Feliz cumpleaños hermanita.
-Gracias,
mocoso- contesté, respondiendo su abrazo de forma amistosa.
-Amor
fraternal- gritó Alexis mientras, nos abrazaba a ambos.
-Alex… ¡NO
RESPIRO!- grité. Ella me soltó.
-Ay, bueno,
¡que los cumplas felices! ¡Paz y amor!- dijo- Ahora. Regalos. Y se dio media vuelta.
Destiny se
acercó a mí
-Feliz
cumpleaños Summer- me dijo civilizadamente, para después levantar su puño,
recibiendo una respuesta inmediata de mi parte.
-Gracias,
al parecer eres la única persona normal en este apartamento- le dije, y ella
río.
-No me
subestimes, Payne- contestó, mientras alcanzaba a los chicos y yo formulaba en
mi cabeza una pregunta.
¿Qué me espera el día de hoy?
-¡Summer!-
escuché que gritaba Andrea- Toma, tapate bien los ojos, Alexis tiene la loca
idea de que tienes que adivinar que son tus regalos, sin el sentido de la
vista.
-Dios mío.
Me coloqué
bien esa cinta negra, y Andrea me guio hasta el sofá, y después de unos tropiezos logramos llegar
sanas y salvas hasta el salón. Me sentó en el sofá de cuero y me avisó que me
quedara quieta.
El salón
quedo en total silencio, hasta que unos pasos seguidos por “susurros” inundaron la habitación.
-¡Yo
primero!- escuché a Nialler decir. Y en cosa de segundos, sostenía una caja en
mis manos.
-Una caja-
fingí emoción- Oh por Dios, Nialler, gracias, gracias, gracias, es justamente
lo que quería.
-Ya tonta-
me pegó en la nuca- Ábrelo.
-Aja… y ¿Cómo
se supone que haga eso con los ojos vendados?- cuestioné.
-Hay, no
sé, Shawty, no tengo todas las respuestas- Habló.
Al final,
terminé desgarrando el papel de regalo y de alguna manera u otra, después de 15
largos minutos logré abrir la caja, sintiendo algo, duro y liso.
-¿Qué
mierda es esto duende?- cuestioné.
-Oh, vamos,
piensa- me quedé pensando un momento.
-No tengo
idea, una pista- dije con voz inocente.
-Muy bien-
hizo una pausa- te encanta jugar con estas cosas.
Mi mente
hizo un click repentino.
-¡Battleship
3!- el soltó una carcajada- OH MI DIOS, Gracias Nialler, ¡Gracias!
La
adivinación de los demás regalos no fue mal, los chicos me conocían demasiado.
Terminé con
dos juegos de X-BOX, Unos Supra nuevos,
una nueva pelota de fútbol y unos cuantos vestidos (obra de Alexis,
empeñada en hacerme parecer una señorita sofisticada)
-¡Hay que
jugar ahora!- dije con mis juegos en mano, pero ellos me detuvieron.
-Deja eso
para la noche- habló Andrea- Hoy no te va a quedar tiempo ni de respirar.
-Yo creo
que ni ganas de respirar- habló Alexis en voz baja, pero me hice la
desentendida
El resto
del día paso genial, fuimos a un parque de diversiones, al centro de Londres a
comprar (Alexis de nuevo), a un Arcade center. En pocas palabras, el mejor
cumpleaños de la vida, aunque no paso nada extraordinario, no podía quejarme.
En la noche, llegamos todos exhaustos a mi
apartamento. Liam saco unas cuantas cervezas de mi nevera y comenzamos a
conversar animadamente, pero yo sentía que Alexis, tenía que decirme algo, ya
que no dejaba de mirarme, y cuando yo la observaba ella volteaba.
-Alexis
Dieu- hablé, firme- ¿Qué mierda te pasa?
-Eh- hizo
una pausa- Bueno, Ay, ya que. Toma.- dijo nerviosa entregándome un sobre
blanco.
-Lexi, esto
tiene el sello real- dije confundida.
-Ábrelo- me
insistió.
Lo abrí, y
saqué una carta, que con una prolija caligrafía decía:
Queridos y estimados
Srs. Dubois Payne:
Tengo el grato honor,
de estar escribiendo esta carta, para comunicarles a ustedes dos, que, como ya
alcanzaron mayoría de edad, muy pronto comenzaran con sus labores reales, Espero estén emocionados, pero también tengan
en cuenta, de las responsabilidades que conlleva ser príncipe o princesa,
además de, por supuesto; futuros herederos del trono. Alexis Dieu, los ayudara
en este largo proceso de convertirse en verdaderos miembros de la familia real,
logrando así, que su padre este muy orgulloso de ambos, los esperamos en el
castillo, el día 23 de mayo, para comenzar con sus lecciones, muchas gracias
por su tiempo. Me despido, con un cordial saludo.
Alice Dubois. Reina de Francia.
-¿Esto es
una broma verdad?









